
-¿Estás bien?
-¿No me ves sonreír? Eso significa que me encuentro bien, más que bien.
-Pero esa no es una verdadera sonrisa, lo noto por la expresión de tus ojos.
-No inventes. Estoy bien, gracias por preguntar. Ahora vete...
-Nunca dejas saber qué te pasa, que sientes, si estás bien, o si estas mal, si necesitas algo, nada, eres un misterio.
-Prefiero ser un misterio a que tantas personas quieran saber qué me pasa únicamente para poder hablar de ellos después o para poder satisfacer su curiosidad.
-Pero no todas las personas son así, por lo menos yo no.
-Yo no sé en quien confiar, por ello no confió en nadie.
-¿Qué te hizo ser así?
-¿Qué me hizo ser así? Todo, la vida me hizo ser así, la vida me ha golpeado y cada golpe me ha hecho ser más fría, más misteriosa como lo llamas tú, más silenciosa, mas desconfiada.
-Pero tienes que superar todo eso y tratar de comenzar de nuevo, no importa si todos los amanecer comienzas de nuevo, así le demuestras a la vida que eres más fuerte que ella.
-Ya no tengo más fuerzas, lo único que quiero es ya irme de todo esto.
-¿Qué es todo esto?
-Pues.... De lo que vivo día con día, de lo cotidiano, de esta vida, quiero irme ya, y no regresar de esta vida que tengo.
-Entonces es lo mismo que te dije antes, comienza a cambiar por ti misma.
-Trataré. Pero sabes otro problema que me he dado cuenta es que por tanto estar ocultándome, por ser como soy, una persona que no soy ya ni sé como soy. Un enredo de palabras, lo sé. Pero no sé si me entiendes...
-Sí te entiendo.
-Gracias... supongo.
-Yo te ayudaré a que te conozcas, estaré contigo todo el tiempo, nunca te dejaré, me tendrás siempre a tu lado, apoyándote, juntos.